Profesionales, equipos y organizaciones emprenden el camino de vuelta al trabajo en esa “nueva normalidad” tan nombrada últimamente. Aunque eso no lo convierte en normal, sino su repetición, estabilidad y por qué no, esa falsa seguridad que nos da la rutina.

Qué duda cabe que esta “desescalada” tiene el principal referente de la salud, pero también aspectos económicos muy importantes, y encontrar el equilibrio puede ser altamente complicado.

Con esta vuelta se abre el camino para que empresas y organizaciones establezcan como va a ser la misma. Y, por otro lado, los trabajadores pondremos de manifiesto que hemos aprendido de toda esta situación y cómo eso va a repercutir en nuestro quehacer diario.

¿Qué capacidades valorarán las empresas en la llamada “nueva normalidad”?

En los entornos de cambio e incertidumbre en los que nos movemos parecen fundamentales capacidades como el liderazgo de equipos en remoto y con poca información, resolver conflictos, toma de decisiones con recursos muy limitados, planificación a corto plazo, adaptación, autonomía…

Que duda cabe que, aquellos que hayan demostrado flexibilidad y resiliencia durante esta crisis, van a salir reforzados en su regreso. Lo que hayamos hecho durante nuestro confinamiento marcará también esa vuelta y ese posible valor añadido que podamos demostrar.

Pero sobre todo y a mi entender si hay una capacidad que esta crisis nos ha obligado a sacar por encima de cualquier otra, es la creatividad, esa capacidad que en un entorno desconocido e incluso hostil nos ha llevado a conseguir resultados. Haber sido capaces de generar alternativas y soluciones innovadoras, todo ello con la presión del entorno y la limitación del tiempo.

Desde Motivateam ya estamos trabajando con múltiples empresas y sus equipos en esa vuelta al trabajo, acompañando su regreso y facilitándole su integración en esta “nueva normalidad”, fortaleciendo las capacidades que su confinamiento han puesto de manifiesto y trabajando otras que hagan esta transición lo más natural posible.