Esta crisis sanitaria llega y nos sacude con fuerza, y lo hace en todos los ámbitos de nuestra vida: laboral, familiar… Nos lleva a modificar nuestros hábitos, nuestra forma de relacionarnos… en definitiva, nos pone patas arriba nuestra realidad.

De pronto y de un día para otro, nos tenemos que hacer responsables de forma individual de un proyecto común, en el que cada uno contamos como parte fundamental del engranaje. Nos lleva a actuar juntos pero cada uno en su casa.  A demostrarnos que la unión de todos nos hace mejores que la suma de cada individuo.

En nuestro equipo, hacemos caso a ese dicho del mar que dice que mientras hay tormenta, los marineros reparan sus redes. Y en eso estamos, desde nuestras casas, confinados pero no aislados, trabajamos, observamos, ayudamos…

Qué duda cabe que herramientas como el coaching, la formación o la gamificación son más vitales que nunca en esta nueva realidad. Pero también el team building, convertido en una actividad de los vecinos desde los balcones, o de la familia en casa… Trabajar la incertidumbre, la gestión de las emociones, la inseguridad, la ausencia de control, o la aceptación frente a la tolerancia.

De pronto el trabajo ya no es un lugar, sino una actividad que, en muchos casos, podemos hacer desde casi cualquier sitio gracias a las nuevas tecnologías. Ser cajera de un supermercado se ha convertido en una actividad de riesgo. O el jefe nos reúne a todos de forma virtual a través de la pantalla del ordenador.

La vida se queda en suspenso, ¿qué va a pasar? Y nos relacionamos de otra forma, a distancia, sin tocarnos… Las muestras de afecto o compasión son otras, de palabra, a través de la imagen en un móvil. Y demostramos nuestro espíritu de supervivencia actuando de forma común, nuestra increíble flexibilidad y adaptación.

Nuestro equipo sigue aquí, a distancia, pero al pie del cañón… Asesorando y ayudando a organizaciones, a profesionales, a aquellos que su trabajo ha quedado en pausa, o incluso a los que lo han perdido.

Y cuando todo pase, estaremos aquí, acompañando en ese regreso a una realidad que ya no será la misma.

Y tú, ¿qué vas a aprender de todo esto?