No hace mucho la dueña de una pequeña empresa me llamó para comentarme que tenía un problema, echaba de menos la máquina de café de la oficina…

Al principio me quedé un poco sorprendido de su afirmación, pero la entendí con la siguiente explicación: “Mira Jose, aquí éramos un equipo de lo más cohesionado, vale que algún día tuviéramos que trabajar desde casa por algún motivo, pero ahora siempre estamos en modo teletrabajo y hemos perdido las buenas ideas, la resolución de problemas y sobre todo el buen rollo que se generaban en torno a la máquina del café de la oficina”.

El teletrabajo ha traído cosas enormemente positivas, evitar atascos, conciliación de vida laboral y personal, flexibilidad de horarios… Pero se ha llevado por delante los encuentros informarles en torno a espacios como la máquina de café de la oficina. Donde los miembros de equipos o compañeros de departamentos diferentes se conocían, hablaban de lo divino y humano y eran capaces de aportar soluciones o nuevas ideas que en otros espacios de reuniones formales no “salen a la luz”.

La fórmula del teletrabajo, como casi todo en la vida, necesita de un período de adaptación, de abrirse al método de ensayo y error, de avanzar tres pasos y retroceder uno. Pero la llegada de la Covid 19 ha acelerado todo este proceso, de tal manera, que todo se convirtió en “de un día para otro”.

Esto ha provocado que a muchos la situación les haya parecido de lo más abrumadora.

Sustituir miradas, encuentros, risas, actividades de grupo, hablar de las vacaciones o de donde será este año la comida de Navidad del equipo, enseñarnos fotos en el móvil o incluso decir que este tema o aquel de la empresa me está quitando el sueño y necesito un respiro… Todo esto que antes generaban los encuentros presenciales de todos los días en torno a la máquina del café o de una cancha de baloncesto o de las actividades trimestrales de teambuilding de la empresa.

¿Cuáles son las consecuencias que hemos observado de este proceso? Problemas de motivación y pérdidas de cohesión en los equipos. Los espacios y las actividades informales son necesarios en las relaciones laborales, nos ofrecen momentos distendidos donde desconectar, conocer a los otros, aportar y que nos aporten soluciones o ideas que en otros momentos no surgen de forma natural.

Claro que la actual situación de emergencia que vivimos limita los momentos presenciales, sin embargo, desde Motivateam hemos sido capaces de generar online espacios y actividades que sustituyan y fomente esos encuentros “no oficiales” entre los miembros de un equipo o compañeros de una organización.

Vivimos siempre en un continuo cambio, una evolución de los métodos de trabajo, pero, sin duda, con la pandemia se han acelerado hasta un punto que nos ponen a prueba en el día a día.

En Motivateam hemos asumido el reto desde el principio, adaptándonos a nuestros clientes, para ser capaces de dar respuesta a sus problemas en este nuevo entorno de cambio acelerado e incertidumbre constante.  ¡Somos la solución!