Mucho se habla en los últimos años de la gestión de la felicidad en el trabajo. Aquellos que pensaban que era una moda se equivocaron. Sin duda, se hace cada día más relevante y más empresas tienen en cuenta esta variable y la incluyen en la gestión de sus recursos humanos.

Un estudio de la Universidad de Warwick en Reino Unido realizado por su departamento de economía a más de 700 empleados, ya en el año 2014 arrojó un dato que demostraba científicamente que las personas felices son un 12% más productivas en sus puestos de trabajo.

Hace un par de años, la empresa Adecco hizo un estudio en España sobre la felicidad en el trabajo y una de sus conclusiones era que el 51,7% de los encuestados (se realizó a más de 3.500 trabajadores) pensaba que la gestión de la felicidad en el trabajo había llegado para quedarse. Otro dato muy significativo era que el 57,4% decía que tener salarios más altos no era la razón para ser más felices o no.

La gran pregunta es: ¿Qué es la felicidad en el trabajo? A cada persona que preguntemos nos puede contestar algo muy diferente en función de sus circunstancias y eso hace que la gestión de este aspecto como tal, no sea sencilla. Claro que el sueldo influye, pero también el horario, el jefe o la jefa, el clima laboral, la conciliación de vida laboral y familiar, las posibilidades de promoción, la formación… La felicidad es un concepto personal e intransferible, que valoramos cada cual de una forma distinta.

Que el sueldo es una variable importante no cabe duda, pero a partir de cierto nivel deja de ser de los aspectos más valorados. En la encuesta de Adecco, por ejemplo, era el quinto aspecto más valorado, por delante se situaban otros como el ambiente laboral, la flexibilidad horaria o quien era mi jefa o jefa. Seguramente hoy día con la crisis del Covid-19 también entrarían en esa lista factores como la protección y seguridad en el trabajo.

La felicidad en el trabajo ha pasado a ser un tema importante en las organizaciones, un mal clima laboral lleva a una alta rotación de personal en la empresa y eso incide en sus costes de contratación, formación, etc. Pero también a equipos de bajo rendimiento, reuniones ineficaces, pésima gestión del tiempo…

Un estudio de la Universidad de Oxford realizado a más de 41.000 trabajadores concluyó que las personas más felices en su trabajo dedican más del 80% de su tiempo a las tareas encomendadas.

Admitámoslo, ya no vale eso de decir: “aquí se viene a trabajar”. Las políticas, medidas y los estilos de dirección que establecen las organizaciones para sus trabajadores influyen directamente en el ambiente de trabajo y por tanto en la felicidad de su cliente interno (sus empleados), que se reflejaran en la productividad y en los números de cada empresa.

Según Adecco, 9 de cada 10 trabajadores tienen en cuenta estas medidas a la hora de optar a un puesto de trabajo y que algo menos del 14% de las empresas están haciendo “cosas serias” sobre la gestión de la felicidad en el trabajo.

En Motivateam sabemos que aún queda mucho por hacer y en esa tarea estamos, acompañando a equipos, profesionales y organizaciones con herramientas como el coaching, la gamificación, el teambuilding o la formación, en su transformación hacía una mejora de la gestión de la felicidad en el trabajo que les permita ser más eficaces y productivos.