Es verano, y a pesar de la crisis en la que seguimos instalados y, quizás precisamente más por ella, es tiempo de descanso y vacaciones.

La pregunta sería, ¿conseguimos desconectar?

La normativa vigente establece que el trabajador tiene derecho a la desconexión digital, y es que las nuevas tecnologías han supuesto una revolución de la comunicación y, por eso, también ha supuesto que a veces nos cueste más colocarnos “fuera de cobertura”.

El punto de vista de este post trata de ver la situación, de que ocurre cuando somos nosotros mismos lo que no somos capaces de “cortar” esta conexión y seguimos “en línea”.

Lo primero que me gustaría decirte es que NINGUNO SOMOS IMPRESCINDIBLES. Más de una vez escucho frases como: Es que sin mí no funciona, o esto se cae sino estoy yo…

Pues reitero, todos somos prescindibles, podemos ser más o menos necesarios, pero hasta cierto punto. Ten esto en cuenta desde ya y para todos los niveles de la vida.

Desconectar nos ayuda, nos recarga las pilas y hará que a la vuelta valoremos más otros aspectos de nuestra propia vida a los que tal vez no hemos prestado tanta atención como debíamos.

Y aquí van unas píldoras para ayudarnos con la desconexión:

  • Mejor planificar unas vacaciones más cortas que nos permitan desconectar que unas más largas que nos mantengan pendientes del dispositivo móvil o del ordenador.
  • Sociabiliza y haz “networking” con tu familia y amigos, ellos están ahí, delante de ti, aprovecha… y créeme, funciona.
  • Olvida los horarios, no vayas con el piloto automático puesto. No tengas agenda ni hagas una lista de las cosas a hacer en vacaciones, no te presiones para conseguir también cumplir los objetivos de tu descanso.
  • Antes de irte, delega, aprende a “soltar” en tus colaboradores, la empresa va a seguir funcionando, aunque te vayas a navegar en un barco una semana sin cobertura.
  • Pon tu punto de mira en tus aficiones, o prueba cosas nuevas, no tienen que ser deportes, da igual lo que sea, que te guste, que capte tu atención y que te permita descansar tu cabeza de los asuntos laborales.
  • No te pongas a contar los días que te quedan para volver al trabajo, focalízate en el presente, en disfrutarlo, en vivir conscientemente aquello que estés haciendo.
  • Aún si te quedas en casa y no viajas, también puedes desconectar, disfruta haciendo ese tipo de cosas para las que nunca tienes tiempo, tareas de bricolaje, decoración, jardín, ver amigos, ponerte al día con esa lista de pelis o series o libros atrasada…
  • Y… sobre todo… desconecta el móvil del trabajo.

También en Motivateam! vamos a desconectar un par de semanas y volveremos cargados de energía a partir del 17 de agosto. ¡Ah!… Y prometemos seguir nuestros propios consejos.

¡Felices vacaciones!